Meses sin
escribir… meses de silencio…. y aquí estoy otra vez…. Antes no me gustaba el
silencio… me ponía incomoda… incluso cuando estaba con gente... cuantas
veces hablamos una sarta de pavadas y diálogos sin sentido
simplemente por no estar en silencio… será que tememos encontrarnos con
nosotros mismos??... con el silencio que mora en nuestro interior?... con el
silencio que nos muestra LA VERDAD….????
Y así
estuve estos meses… en silencio conmigo…. Replanteándome 33 años de
mi vida…. Y viendo como los paradigmas fueron dándole significado a mi vida, a
mis conductas, a mis respuestas, a mis relaciones…. Ellos son los que hacen que
cada uno de nosotros encajemos en la matriz social que vivimos.
“Paradigma”...
Una palabra usada muy comúnmente en discursos de distintos profesionales… Se
escucha bien… suena bien… pero NADIE le da la importancia que
merece….Pensar que nacemos perfectos… (Hablando desde la perfección
del amor)… y a medida que vamos creciendo... estos paradigmas van deformando
esta perfección… nos van enccerrando, etiquetando, limitando nuestro ser...
nuestra divinidad… nuestros sueños, nuestra manera de sentir…Y su
fuerza es capaz de molder la visión entera de nosotros mismos.
Según la
wikipedía define sus orígenes en la palabra griega παράδειγμα (parádeigma)
que a su vez se divide en dos vocablos "pará" (junto) y
"déigma" (modelo), en general, etimológicamente significa «modelo» o
«ejemplo». A su vez tiene las mismas raíces que «demostrar». Demostrar que
???? Ideas, pensamientos, creencias incorporadas generalmente
durante nuestra primera etapa de vida que se aceptan como verdaderas…. TODA LA
VIDA!!!! CATASTROFICO!.. pero nos da comodidad y seguridad y así vivimos en
nuestra cajita…
Bien definía
Charles Darwin en su libro el origen de las especies y el hombre que la tierra
y cada ser vivo proviene de un acto de creación divino con un propósito divino…
y según plantea su teoría creacionista (es mucho más compleja pero a modo de
resumen )define a “estos paradigmas “creencias” impuestas por la
religión, la política y las instituciones sociales que buscan un
orden; formas de organización social, que nos desprenden de nuestras
libertades, privilegios que luego serán muy muy difíciles de cambiar…. Y así lo
creo yo….
Llevo un
año exactamente desde que comencé la revisión de cada uno de mis paradigmas, y
estas creencias, se apoyan cada una en otra… formando un mural que con los años
se va haciendo cada vez más alto. Y desarmo una, y me doy cuenta que
el ladrillo que estaba apoyado también era un error, un paradigma… y así
vengo…. Cada vez más acercándome a la raíz… Cuanto tiempo me llevará??? nose…
solo sé que es un proceso diario, que solamente se llega en soledad con uno
mismo y en profundo silencio…Si creo que esta divinidad que habla Darwin, la
iglesia, Dios, lao tse, el universo o como quieran llamarlo es la llave que nos
lleva de regreso a casa, al amor, a esa perfección que me muestra
día a día que lo que lo que cuenta es cada momento con todo mi ser… mi cabeza,
mi cuerpo, mi alma, mis sentimientos… mis sueños….y que eso se llama AMOR. Y es
el instante…
Ayer una
película me dejo una frase que me hizo pensar mucho: “el amor real no es
perfecto”…. Es verdad… en realidad el amor real es perfecto… nosotros no somos
perfectos, y esto hace que no podamos vivir el amor de manera perfecta sin
temor a la entrega… al dar… al servir…. Porque lamentablemente nuestros
paradigmas… ya le dieron significado a nuestra vida entera… incluso nuestro
futuro…
Es un lindo
momento para hacer el balance de nuestro año pensando cúales son los paradigmas
que limitan nuestra evolución?
Cierro con
este párrafo de Charles Chaplin que resume todo
lo que aprendí este año…Todos estos meses de silencio en mi blog….y agradezco a
cada una de las personas que se han cruzado en mi vida y me han
enseñado cada uno de estos párrafos—
Cuando me
amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar
correcto y en el momento preciso. Y, entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso
tiene nombre…autoestima.
Cuando me
amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no son
sino señales de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso
es… autenticidad.
Cuando me
amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a ver que
todo lo que acontece contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se
llama…madurez.
Cuando me
amé de verdad, comencé a comprender por qué es ofensivo tratar de forzar una
situación o a una persona, solo para alcanzar aquello que deseo, aún sabiendo
que no es el momento o que la persona (tal vez yo mismo) no está preparada. Hoy
sé que el nombre de eso es… respeto.
Cuando me amé de verdad, comencé a
librarme de todo lo que no fuese saludable: personas y situaciones, todo y
cualquier cosa que me empujara hacia abajo. Al principio, mi razón llamó
egoísmo a esa actitud. Hoy sé que se llama… amor hacia uno mismo.
Cuando me amé de verdad, dejé de
preocuparme por no tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes,
abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo
que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé, que eso
es… simplicidad.
Cuando me amé de verdad, desistí de
querer tener siempre la razón y, con eso, erré muchas menos veces. Así descubrí
la… humildad.
Cuando me amé de verdad, desistí de
quedar reviviendo el pasado y de preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo
en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Y eso
se llama… plenitud.
Cuando me amé de verdad, comprendí
que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al
servicio de mi corazón, es una valiosa aliada. Y esto es… saber vivir!
No debemos tener miedo de
cuestionarnos… Hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas.